viernes, 15 de abril de 2011

Preciosa primavera y feliz Semana Santa







No puedo dejar de escribir esto.




Hace ya unos 7 años que vivimos cerca de la Dehesa de la Villa (con premeditación y alevosía) y estos días del año son los más bonitos en ese parque. Estos días relucientes está exultante, después de las lluvias y con este calorcito, verde y florida: almendros, fresnos y sobre todo pinos piñoneros. Bonitas vistas y el silencio más absoluto, no se oye nada, los árboles actúan de pantalla acústica. Es el sitio perfecto para llevar una merienda, ir en bici, dar un paseo, tumbarse a la bartola con una mantita, o incluso estudiar, como hace alguna gente en sus mesas.

Más adelante ya en junio hace demasiado calor, las sombras son de pinos y todos sabemos que las buenas sombras son las de los árboles caducifolios. Estos días estamos yendo por la tarde, Catu y yo, y por las mañanas va con su papá. Esta vez es diferente a cuando era más peque. Ya escala, sube cuestas, las baja, corre, salta. Ahí hemos celebrado cumpleaños, ha gateado, se ha revolcado con unos pocos meses, ha jugado con Lou. Por fin escapamos de los infames “parques” o la calle misma a descubrir, hormigueros, pájaros, plantas y demás por sus caminos. Es muy grande y está llena de rincones muy diferentes unos de otros. Recomiendo una vista. Esta Semana Santa no estaremos, nos invitan a una bonita casa en la Sierra de la Cabrera en León.

Pero, si el tiempo acompaña (con algo de lluvia y frío también es hermosa aunque no se puede uno sentar en el suelo, claro) os recomiendo a quienes viváis en Madrid que os deis un paseo y os dejéis perder por allí. Los peques disfrutarán! Hasta la vuelta!

martes, 12 de abril de 2011

Cuando pensar es un castigo

Por Laura Mascaró

Poner a un niño de cara a la pared, arrodillado y haciéndole sujetar un par de pesados libros con cada mano no está bien visto. Pegarle es, incluso, ilegal en un gran número de países. En las sociedades occidentales los padres suelen disponer de poco tiempo (y, en ocasiones, de pocas ganas) para buscar otras formas más eficaces de disciplinar a los hijos. De ahí que un programa televisivo nefasto como es la Super Nanny haya tenido tantísimo éxito. Como los castigos, en el sentido tradicional del término, empiezan a ser políticamente incorrectos, los adultos hemos recurrido no a nuevas estrategias sino a nuevos eufemismos.



Hay un castigo clásico llamado “time out” (tiempo fuera) que consiste en aislar durante cierto período de tiempo al niño que se ha portado mal. En primer lugar, deberíamos revisar el concepto de “portarse mal”. ¿Se ha portado mal el niño de dos años que ha derramado el vaso de leche porque todavía no ha terminado de desarrollar su motricidad fina? ¿Se ha portado mal el niño que ha montado un escándalo porque no quería bañarse a la hora que tú has decidido que debía hacerlo? En segundo lugar, deberíamos revisar, también, nuestras normas que, normalmente, son arbitrarias y tienen poco sentido. ¿Es realmente tan importante merendar a las cinco y no a las seis de la tarde?


¿ O tendría más sentido que el niño merendara cuando tuviera hambre? ¿Es tan importante ver la tele sólo durante una hora al día? ¿O tendría más sentido negociar con él para que pueda ver su programa favorito completo en vez de disponer sólo de cierta cantidad de tiempo? Hace unos días, un amigo me contaba que su hijo de cinco años había estado jugando al fútbol dentro de casa y que había roto una bombilla. Su padre (mi amigo) le explicó por qué no era conveniente jugar al fútbol dentro de casa y por qué era peligroso que se hubiera roto la bombilla. Además, le impuso un castigo consistente en no bajar al parque con él a jugar a fútbol por la tarde, tal como habían quedado. Mi amigo no se daba cuenta de que el niño no había tenido ninguna intención de romper nada (ni la bombilla ni las normas familiares); de que, muy probablemente, había tenido suficiente con el susto de ver que la bombilla le caía encima hecha pedazos (no digamos ya de ver el enfado de su padre); y tampoco se daba cuenta de que aunque, en efecto, las acciones tienen consecuencias, el prohibirle bajar al parque no es en absoluto una consecuencia lógica y natural del hecho de haber roto la bombilla.

Aplicando este tipo de consecuencias artificiales lo que conseguimos es que nuestros hijos se esfuercen por no ser descubiertos en futuras ocasiones y esto implica que empiecen a mentirnos. Si nuestros hijos confían en nosotros y se sienten seguros en nuestra compañía, nos contarán las cosas que han hecho o que les han pasado. Pero, si no confían en nosotros y no se sienten seguros porque saben que les caerá una “consecuencia”, lo más probable es que no nos lo cuenten. Ni a los dos años, ni a los siete ni a los dieciséis. ¿Es ése el tipo de relación que queremos tener con ellos? Porque es fácil quejarse de lo herméticos que son los adolescentes y no querer darse cuenta de que, quizás, somos nosotros los que hemos alentado esta actitud cuando, de pequeños, los hemos mandado a “pensar” en vez de hablar con ellos.

Aislar al niño por haber incumplido normas que quizás no comprende (y que quizás no tengan ningún sentido) supone una enorme falta de respeto hacia él, además de una humillación totalmente innecesaria (como toda humillación, dicho sea de paso). Se le ha cambiado el nombre al clásico “time out” y ahora se le llama “silla o rincón de pensar”. Con lo cual convertimos el pensar en un castigo. Quiero creer que, en realidad, no queremos que nuestros hijos crezcan con la idea de que pensar es un castigo. Sin embargo, ése es justamente el mensaje que les transmitimos. Es más, durante el tiempo que dura su aislamiento (que, según “expertos” como la Super Nanny ha de ser equivalente a un minuto por año de edad) lo que el niño piensa en realidad es cómo evitar ser descubierto la próxima vez; y la lección que aprende es que gana el más fuerte o el más astuto. De este modo, el niño aprende a calcular el “precio” de sus acciones y a decidir, en cada caso, si vale la pena o no asumir el riesgo. Desde los años 50, los científicos que han estudiado la disciplina han venido clasificando a los padres en función de que basaran sus actos hacia los niños en el poder o en el amor. La disciplina basada en el poder incluye (o puede incluir) pegar, gritar y amenazar. Los castigos, por supuesto, son una forma de amenaza, un claro chantaje: “si no te acabas la comida, no podrás salir a jugar”, por ejemplo. La disciplina basada en el amor, en cambio, incluye prácticamente todo lo demás.


A los lectores interesados en conocer alternativas prácticas y reales al castigo, les recomiendo encarecidamente la lectura de los libros “Por tu propio bien” de Alice Miller, “Crianza incondicional” de Alfie Kohn, “Ser padres sin castigar” de Norm Lee (disponible gratuitamente online), “Padres liberados, hijos liberados” de Adele Faber y Elaine Mazlish y el libro de Rosa Jové sobre las rabietas que está a punto de ser publicado. Para ir abriendo boca, pueden buscar en internet los siguientes artículos: “Cinco razones para dejar de decir muy bien” de Alfie Kohn, “Las rabietas” de Rosa Jové, “Ayudar a los niños a resolver conflictos emocionales” de Naomi Aldort o “Educar sin castigar” publicado por quien suscribe estas líneas en la revista www.atalisdigital.com (pág.47).

lunes, 11 de abril de 2011

Cuando no hay sostén.

Estos días estoy ordenando ideas, aprendiendo, una y otra vez, arrojando luz sobre un montón de cosas. Y bueno, en mi cabeza resuenan conclusiones sobre las que se ha reflexionado mucho pero hasta que una no las pasa no llegan a donde tiene que llegar.


La maternidad trasforma, vaya que sí transforma, por un lado adquieres nuevas fortalezas para toda la vida, pero por otro, de repente te ves desnuda delante de tu hija, y no hablo de una desnudez física, si no de la emocional, todas las sombras de las que hablaba Jung aparecen, tu infancia desamparada, esos brazos contenedores de una madre que de bebé necesitabas y no estaba, los malos tratos entre mi padres, los malos tratos y la incomprensión para sus hijos, la falta de respeto, la ceguera, la falta de humildad, su terribles infancias, sobre todo la de mi padre (si es que hay grados, que los hay, creo).


De repente te ves con ese bagaje. Sí, has vivido, has viajado, has tenido experiencias mil, muchas muy buenas, te consideras en el fondo afortunada, pero y esas necesidades básicas no cubiertas, que todos tenemos y se manifiestan en modos mil, ¿Cuándo se han llorado? ¿Cuándo se han hablado y procesado? De repente tienes un hijo y sale todo eso. Das gracias porque eres consciente, al menos. Pretendes ser una madre trabajadora respetuosa, del global estás contenta pero estás en pleno proceso de transformación, tu pareja te apoya con tu hijo, pero te das cuenta que aún queda mucho camino.

Estás cansada, porque no te puedes permitir el lujo de abandonar tu trabajo por la situación en la que te encuentras, que tiene cosas que te gustan y eso es algo, apenas tienes tiempo de nada que no sea intercambiar desahogos vía blog o mensajes de email.

Con tu hija, tienes que mantener el tipo, en alguna ocasión lo has perdido, en pocas pero en algunas, ellos lo notan y la rabia que no has procesado…están ahí para sacarla, de muchas maneras. Así que decides empezar a autoconocerse y explorarte, de verdad.


Pero, las madres que empezamos este viaje, ¿qué sostén emocional tenemos? ¿Quién nos apoya y nos acompaña cuando estamos en estas circunstancias tan extremas y la tradición es que nosotras somos las que sustentamos y apoyamos a hijos y varones? Entiendo que haya que hacerlo con los hijos pero y con el resto del mundo? Con tu pareja? Sostiene una pareja que cría como tú? Qué también está cansada? Qué tiene que reorganizar sus esquemas, a su ritmo, que hasta ahora le funcionaban para sus objetivos?. Qué está aprendiendo a contener a sus hijos, algo que no han hecho con él? Que no encontró oídos ni brazos mientras crecía? Que de forma muy silenciosa y sutil piden más que dan? Viendo como se desmoronaba su mundo y sus madres, madres de familia numerosa, tiraban del carro para sostener a su propia familia incluida su pareja, (sobre todo a su pareja, otro niño desamparado y herido) y te tocaba el cachito que te tocaba.


¿Quién puede cambiar eso de un plumazo? ¿Nuestras vidas? ¿En una generación? ¿Quién se da prisa y lo llora para que no le toque a su hijo? ¿Quién sostiene a esas mujeres, a nosotras? Las que queremos coger el toro por los cuernos, por nuestros hijos, las que queremos cambiar esto. Ya queríamos cambiarlo a nuestro modo antes de que nacieran ¿pero cuál es el cambio más doloroso? El nuestro propio. Sobre todo a estas que queremos vivir nuestros días de forma saludable mental y físicamente,con nuestros hijos?


De dónde sacamos espacio para llorar, hombres y mujeres, cuándo tenemos un mal momento? para limpiarnos ante nuestro hijos, cuando en algún momento lo necesitemos, quienes trabajamos, llevamos mil tareas y nos acostamos todas la noches con nuestros hijos y los criamos solos, parejas que nos hemos convertido en compañeros de piso más que otra cosa. Cómo alcanzar la paz interior para poder trasmitírsela a ellos enteramente, sin fingir? Cuándo eres solo dos adultos, creciendo, y desencontrados?

lunes, 4 de abril de 2011

Frases célebres con Lengua de Trapo

En medio de este marasmo de autoconocimento, nos encontramos todos los días con frases como estas:


Y po qué? (enfatizado el qué?)


Mamá saca la tetita escondidita en el meto (cuando quiere mamar en el metro)


Te voy a cotá las tetitas y así las tengo todo el día.


Vamo a intentá a vé si si o si no.


Nooo mami, el agua se bebe, no se come, se confunde! Ji ji ji.


Cuando sea mayó, mañana mañana mañana, voy amontá en coche juguete con moneda.


Estás ceciendo mami (mal sabe ella cúanto y cómo!)? Pues cuando quezcas puede bebé ceveza


Vamos por la calle en manga corta las dos y dice: Mía mami, voy remangada, tocándose el brazo...y tú también!


Cuando algún niño o niña la avasalla o la aborda: lo mira y dice: Sí, valle me paece bien, (cuando no, lo deja bien claro).


Le digo que la mantequilla ecológica es buena para los dientes y los huesos y dice: Pue después de come un camamello, comé mantequilla…


"Enta un hombe en un café y chó"


"le damo un tozo de tata palla que se sienta mehó"


"Ay! que me pato el cullo" Mía! Se pate el cullo" (que me parto el culo!)


En el metro o en el bus cuando ve a alguna persona negra: Mía papi, un señó de choco-choco.


Cuando se siente próxima y querida, nos dice “Eres mi amiga mami” y a su papi…”es que papi es mi amigo”.


Son amigos gemelos


Verás papá!: vas a alusiná!


A vé como hueles mami? Hueles a mami.


Que hay de sena? Y de poste? Mi poste favorito?


Surrealismo:


Voy a cojé el piano y voy a comerlo con un poco de agua.


Compamos una alitas para volá? Así no tenemo a i en coche.


Ete libro e muy aburrido…


Eta noche va a tené lengua y cara



Luego canciones a tutiplén, últimamente canta:


"Japi beibi tu lluuuuuu"....

viernes, 1 de abril de 2011

"Mapaternidad" Tóxica


Estos días pasados, la familia, hemos tenido el inmenso placer de visitar en su casita a la familia "Babog", Raquel & co. Allí estuvimos muy a gusto y espero que ellos también, (aunque ser anfitrión con dos nenas peques es un poco estresante). El caso es que Catu y yo nos subimos a dormir una siesta y allí me encontré con un libro que me llamó la atención. "Toxic parenting. (no está traducido al español). Me llamó la atención porque nos viene como anillo al dedo en este momento en casa. Nos estamos en nuestro mejor momento. Ninguno de los tres. Ni entre nosotros.


De repente se me ha acumulado mucho cansancio, estoy cansada de la lactancia, de las noches, de irme a la cama tan tarde y despertarme tan pronto y algo ha cambiado en mí. Yo se lo achaco a una regresión que he hecho hace poco con mi terapeuta de mamás (ya me avisó de que podría pasar), algún día os hablaré de ella. Eso y que en casa nos inunda una especie de incertidumbre con todo en general. Prueba de ello es que Catu que casi nunca se pone malita y hace una semana caímos las dos, por pura tristeza. Por un "esto que ha sido así hasta ahora, ya no vale"


Estas semanas he cambiado con ella, me he convertido en una borde, he dejado de prestarle atención y por un momento quería que se pareciera a esos niños buenecitos que no expresan absolutamente nada. Nuestra hija nos está dando una lección:


Hey! sigo aquí! Aunque hable sigo necesitando que me hagáis caso, soy muy pequeña todavía! qué no me riñáis!


Ella reacciona de forma agresiva o enfadándose, porque necesita entender y a veces no se cuida en absoluto la interacción.


Puede que haya quien piense que exagero. No, mi intuición no me dice eso, me dice que tarde o temprano sale esa niña herida que tengo dentro que no me permite ser coherente y que me hace caer en la prueba y error. Sobre la coherencia me gustaría escribir algo algún día, ¿qué es ser coherente? Seguir una línea errónea pero seguirla o es mejor dudar? por qué nos falta determinación a algunos padres? ¿porque somos unos descreídos? ¿Por qué la consciencia a veces es tan dolorosa, saber por qué suceden las cosas y que repercusiones tienen? ¿Se vive mejor sin ella o duelen mucho más las cosas?


Estos días estuvo aquí mi madre. Es increíble lo tranquilamente que le dije sin reproches ni nada que sonara como tal, que tuve que ser madre para darme cuenta de lo dañada que había sido de muy pequeñita, por tantos desamparos, tanto mal ambiente en casa, historias desgarradoras en la vida de mi padre, y me doy cuenta de eso, precisamente ahora que soy mamá y no quiero repetir ad infinitum. Qué dificil eh! Con que poco convencimiento se hacen a veces las cosas! Cómo pesa lo vivido! Cómo! Es duro cambiar, cuando además te rodean por todos lados.


Mi hija tiene un grandísimo potencial: es comprensiva y lo capta absolutamente todo y tanto mi chico como yo nos vemos abrumados a veces, cansados, derrotados, no no dejamos "absorber" porque nos acecha ese papel de víctima, de querer parecernos a todos, de no desentonar, cuando ella es pura libertad, puro ingenio, pura vida, pura salud, pura creatividad y ella se rebela, claro, además se rebela con esas "armas" terribles que nosotros le hemos ido mostrando porque son las que tiene, desgraciadamente. También somos conscientes de que tenemos algo que ver en esas cosas tan formidables, pero no hay justificación posible. Por ello voy a copiar el enorme post de mi queridísima Viole. Viole, no lo puedo leer aquí porque me llega tanto...Gracias


LO SIENTO HIJA.


No voy a pedirte disculpas, porque no voy a ponerte en la obligación de perdonarme. Solo quiero que sepas que lo siento, por todas aquellas veces en las que me miraste buscando amor y mis ojos no supieron entregártelo, porque el amor siempre está ahí. Soy yo con mis años de aprendizaje y corazas, mis heridas y carencias, soy yo la que aún no termina de entender que un segundo de amor puede disolver y prevenir años de dolor y enojo, soy yo la que aún no comprende la fuerza de la fragilidad y va por la vida con la armadura puesta. Lo siento hija, por todas aquellas veces que te he hecho sentir que tu eras el problema, cuando he sido yo, he sido siempre yo, con mis miedos, mis vacíos, mi mundo adulto y sus mezquindades. Yo con mi historia vivida, mis "verdades" aprendidas, mis defensas construidas. Soy yo hija, con mi paradigma viejo y obsoleto donde solo es posible ganar o perder. Yo que sigo creyendo a veces que tener la razón vale más que generar el encuentro. Lo siento por todas las veces en que no he sabido transitar mis límites e impaciencias y la escena ha terminado en grito, cuando además es tan fácil subirse a lomos de tus sueños e irme por un rato a vivir en otro cuento.

Por todos los momentos en los que en vez de un juego puse un ¡ahora no! Por marcarte límites donde debería haber un mundo por explorar y descubrir, un asombroso universo donde reinventarnos y reinventar el mundo. Por creer a veces que contención y seguridad es igual a comodidad personal

Por las horribles veces en las que he puesto lágrimas en tus ojos en vez de risas en tus labios. Lo siento por encerrarme en mi mundo, con mis afanes de protagonismo, mis miedos de abandono, mis egoísmos y yoísmos; cuando el tuyo es el nuevo, el inclusivo que me invita a crear y descubrir.

Por todas las veces que he impuesto sobre ti mis expectativas y sueños. Soy yo que aún arrastro sueños incumplidos, mis “podría haber sido” y no me hago cargo de mis anhelos profundos.

Hija, llegaste a mi con toda la fuerza de la vida nueva que se abre paso sin pedir permiso, rompiendo todos mis esquemas y desmontando mis cimientos y yo aún a veces siento vértigo al cambio, miedo a saltar en tu revolucionario universo.Este mundo lo camino desde hace algunos años más que tú y desafortunadamente las heridas y tristezas todavía se me agolpan en la garganta, los ojos, los brazos y el corazón. Y lo que es peor, las creencias heredadas, las verdades acatadas aún me impiden ver lo obvio de tu vida y el mundo que con tu amor y presencia propones construir.

No soy culpable ni tampoco víctima de nada de esto, solo responsable y es desde ahí, con todo lo bueno y lo no tan bueno que hay en mi, desde donde te digo: lo siento hija, sigo aprendiendo.

martes, 22 de marzo de 2011

Los Hombres de verdad duermen con sus hijos

Aquí estamos, casi invisibles, la familia durmiendo un domingo a la mañana. El colecho es algo que practicamos en casa por convencimiento, y por que la lactancia natural, desde luego, invita a ello, casi siempre son las mamás las que hablan de esto y rara vez los papás.

Aprovecho para presentaros el blog de un papá apegado e irreverente (nada dulzón) que ha posteado este artículo publicado ya hace años en la maravillosa revista Mothering, sobre papás que colechan.

"El siguiente artículo es una traducción de un número de la revista Mothering, escrito por un padre americano en un tono Reader’s Digest con demasiado, quizás, sonido de violines de fondo. Para que la lectura les sea más plácida, les he cambiado los violines por una nana un tanto especial. Lean y disfruten:

Ah, el pavo se llama Terry Bain, y es el autor del Best-seller
“You are a dog” (Harmony 2006). Vive con su mujer y sus dos hijos en Spokane, Washington.

Mi hijo está dormido abajo, en mi cama. Él ha estado durmiendo en mi cama cada noche durante más de dos años. Ahí es donde él debería dormir. Ahí es donde todos mis niños dormirán. No puedo imaginármelo de otro modo.
Pero yo no siempre pensé así y me sentí así. Hace veintiséis meses, por ejemplo, pensaba que sería solo por unas semanas y que luego pasarían a su cunita (no es para lo que sirven las cunas, para dormir a los bebés?)
Mi mujer es la lista aquí. Ella se informó sobre la ventajas del colecho (ella se informa sobre todo!) habló con gente que lo llevaba a cabo y habló conmigo para que dejásemos a nuestro hijo en nuestra cama.
Si usted es un hombre con un nuevo bebé que le dice a la gente lo celoso que está de la relación entre su mujer y el niño, y si su niño aún no duerme en su cama, le digo: Meta a su bebé en ella, comparta su sueño y sus sueños con él. Si un día quiere compartir los sueños de su hijo despierto empiece por compartirlos cuando duerma.
Después de tantos meses durmiendo con nuestro hijo, me he familiarizado con sus necesidades, tanto de noche como durante el día – aunque yo no sea el más adecuado para cubrirlas en algún momento (ya que es su madre quien lo amamanta)-, siento que estoy en total sincronización como nunca con otro ser humano. Nunca pensé que se pudiera sentir algo tan grande, pero hay que experimentarlo por uno mismo.
Este no es un artículo informativo, es puro “marketing”, es una llamada a la acción. Es un manifiesto para nuevos padres. Es mi suposición- que no está basada en seguimientos o evidencia científica, pero sí en mi experiencia- que cuando un bebé duerme con el resto de la familia, es normalmente idea de la madre. Es la madre la que hace de “centro de meteorología “para los bebés en la tempestad y en la calma. Son ellas las que a pesar de la presión social (maridos, suegras, madres, los medios, médicos, amigos) acaban haciendo lo que a sus bebés le sienta bien. Así sucede con temas como la lactancia prolongada o las vacunas. Recomiendo hablar con los maridos. Pregúntale por qué el gato o el perro pueden dormir en la cama y el bebé no. No le hagas sentir como un tonto pero si parte de la toma de decisiones, y no dejes de creer en lo que crees.
Pero antes de hablar con él deja que lea este artículo. Me gustaría hablar con estos nuevos padres, o los que pronto lo van a ser. Les diría: Sé un hombre, invita a tu hijo a tu cama. A corto plazo se te hará raro pero a largo plazo lo agradeceréis los dos.
De todos modos, muchos hombres, incluso aquellos que creen estar “en el camino”, han sido educados en la creencia de que ser padres consiste en ser una máquina distante creadora de reglas. También ha sido “entrenados” como muchas mujeres, en que dormir con alguien significa forzosamente tener sexo con alguien. Esto es algo cultural e ilógico. Y para la pareja hay mil sitios más excitantes que la cama y mejor si se hace despierto no?. Pon a tu hijo en la cama y ¡“explora tu casa”!
Otra preocupación que tienen muchos padres es la de aplastar a la criatura. Pero cada noche que he dormido con mi hijo he sabido en todo momento dónde estaba. Siempre estoy alerta de su presencia, dormido e incluso cuando era muy pequeñito. Me caería de la cama antes que aplastarlo. Nunca metas a un bebé en tu cama si has consumido drogas o somníferos, si no es así, es complicado que vayas a aplastarlo.
Lo cierto es que dormir con otro ser humano en la cama modificará tu sueño por la nueva “multitud”, pero como nuevo papá, créeme, tu sueño se verá modificado de todos modos. Vas a ir a la otra habitación a darle de comer o calmarle? Vas a ir a ver cómo respira cada segundo si no lo puedes oír en el monitor? No te hagas esto! Comprueba su respiración observándolo a tu lado, sintiendo su suave puro y perfumado aliento de bebé.
Yo no soy la misma persona desde que mi mujer me dijo que quería que nuestro bebé durmiera con nosotros, hace unos meses pensaba que estaba con las hormonas por las nubes y un poco loca. Lo intentamos y salimos todos ganando.
Sí, mucha gente lo hace, gente de verdad, y muchos hombres también. Ella me proporcionó mucha información sobre los beneficios a corto, medio y largo plazo en la vida de una persona y cambié por completo mi forma de pensar.
Quizás tenga los ojos vendados por mi capricho, pero por ejemplo, ayer, mi hijo se despertó muy pronto de una siesta. Entré en la habitación y lo cogí sobre mi pecho acariciando su espalda y los dos nos quedamos dormidos allí mismo, los dos abrazados, roncando suavecito. Yo comparto los ritmos y los sueños de mi hijo, Si esto es tener los ojos vendados, que me aprieten bien la venda, porque no quiero que se caiga.

lunes, 21 de marzo de 2011

10 cosas que he aprendido de mi hija


"10 cosas que he aprendido de mi hijo es un carnaval de blogs cuyo propósito es hacernos reflexionar, compartir, reír, emocionarnos y facilitarnos una mirada en retrospectiva acerca de cuánto hemos aprendido desde que emprendimos el camino de la maternidad."


A que el tiempo, tal y como lo conocía, tiene otras medidas.

A que para criar a un bebé hace falta una tribu entera y no la soledad de la gran ciudad. para sostener a la madre no al bebé.

A que un parto respetado facilita mucho las cosas y trae salud y armonía, a que mi sexualidad no tiene solo que ver con el coito.

A que mi niña interior estaba/está herida y empiezo a sanarla de la mano de mi hija.

A que el cansancio al haber estado sola criando a mi hija tardes y noches tiene un límite más flexible del que creía.

A que el mercado nos vende felicidad y la felicidad está en cualquier sitio menos en una tienda.

A ser humilde, a no tener expectativas, a esperar.

A aprender de ella, de su mirada cristalina llena de pureza, y amor incondicional.

A que se puede ser “tan” feliz, sentirte plena, tanto como nunca podías imaginar. Solo hay que despertar a su lado, o verla reír.

A defender lo que vale la pena en la vida, cambia todo, tus prioridades, todo.

A saber que para cambiar el mundo no vale con lo que hacías hasta ahora, es la crianza lo más importante.




domingo, 13 de marzo de 2011

El horror de los bebés robados/vendidos en España



La poetisa Elsa López recuerda: "Yo di a luz a una niña el 5 de febrero de 1981 en la clínica San Ramón. De repente me dijeron que la niña estaba muy malita, que tenía malformaciones, y me entregaron un envoltorio que parecía un sudario. ¡El bebé estaba helado! Luego me dijeron que había muerto y que no me preocupase porque le habían bautizado y ya era un ángel de Dios".

Elsa se enteró al cabo de los años de que en San Ramón se guardaba el cadáver de un bebé en el congelador y sospecha que ese cadáver fue lo que ella vio. Desde entonces está convencida de que le robaron a una hija.

Durante los años 40 hasta los 90, una elaborada trama afín al Opus Dei (Dato que no sé muy bien por qué se obvia en la información de diarios como el País) compuesta por monjas, doctores y mandamases, se dedicó a arrebatar de manos de sus madres a bebés recién nacidos. Muchas obligadas a entregarlos a cambio de favores, otras, engañadas. Hasta la fecha se conocen más de 1500 (se sopecha que hay más) casos de bebés robados y entregados a cambio de sumas de dinero a familias pudientes.

En un principio, allá por los años 40, se robaba a los hijos de las republicanas vencidas que parían en las cárceles para venderlos o internarlos en seminarios, conventos o casas cuna (como bien ilustran los dibujos del gran Carlos Giménez) con el beneplácito de los teóricos en salud mental de la época...como el psiquiatra y militar Antonio Vallejo Nájera que afirmaban que:

"La perversidad de los regímenes democráticos favorecedores del resentimiento promociona a los fracasados sociales con políticas públicas, a diferencia de lo que sucede con los regímenes aristocráticos donde sólo triunfan socialmente los mejores”

"El imbécil social incluye a esa multitud de seres incultos, torpes, sugestionables, carentes de espontaneidad e iniciativa, que contribuyen a formar parte de la masa gregaria de las gentes anónimas".

...luego, visto el negocio que era, se extendió la práctica de la venta de bebés en hospitales de toda España desde los años 40 hasta hace pocos años

Incluso en las casas cuna, a los niños más mayorcitos, casi todos hijos de los vencidos en la Guerra Civil, se los examinaba de la cabeza a los pies como si fueran caballos antes de escogerlos por su padres adoptivos.

Estas y otras atrocidades de lesa humanidad sucedieron con bebés y niños más cerca de lo que creemos y hace relativamente poco tiempo. Bebés que llevaban a “lavar” a “pesar” o a la “incubadora” eran arrebatados de manos de sus madres biológicas, alegando posteriormente que habían muerto por cosas tan rocambolescas como una otitis, momento en los que se vendían a los mejores postores.

Lo más curioso de este caso es que automáticamente desde nuestro adultocentrismo pensamos en esa madre o en ese padre, en su más que legítimo sufrimiento coartado y reprimido por el poder censor, pero…y el bebé? cómo se sentiría ese bebé, futuro adulto, en manos de alguien de quien no reconoce el olor, ni la voz, lejos de su lugar de origen, totalmente indefenso, rodeado de toda esa violencia? Qué pasa con esos adultos que son, somos, ahora, separados de nuestras madres nada más nacer? Y en el caso de estos bebés separados para siempre?

Al igual que en todas la dictaduras, muchas guerras se siguen librando después de acabada la oficial. Se sabe de antiguo que arrebatar o secuestrar a los hijos es la peor tortura y el peor castigo que el vencedor puede infringir al vencido o que el controlador puede hacer al que desea controlar, un dolor muchas veces no expresado ni reconocido como se debiera, y así, en este país y en muchos, de todo el mundo vivimos personas “castigadas” alas que se nos puede manipular de forma sencilla.

El caso de los niños robados viene a ilustrar el culmen de los nacimientos “robados” en muchos hospitales del país, también el de las madres y padres manipulados, sumisos y miedosos del poder patriarcal, atroz y jerárquico, en nombre de dios y por la patria. De cuando el médico era dios (muchos médicos y pacientes lo siguen pensando). Bebés que más que nacer se “extirpaban” de sus madres para que no los volvieran a ver más.

Esta información la ha destapado el Diario Público se desarrolla en un interesante especial en El País. Existe una plataforma "Niños robados", cuya coordinadora es Mar Soriano.

Desde la coordinadora denuncian a día de hoy más de 300 familias. El fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, descartó en diciembre la vía judicial pero los afectados insisten en que van a agotar todas las instancias posibles, tanto a nivel nacional como internacional, para que se esclarezca lo que ellos describen como una "trama organizada de tráfico de niños". Antonio Morales Lázaro Fiscal jefe de Málaga, ha conseguido que se abra, de todos modos, el primer caso de un bebé robado en 1970, bajo los delitos de falsedad documental y usurpación de la identidad, esperamos que siente precedentes su tramitación porque hay muchas esperando.

Desde este blog me gustaría dar muchos ánimos a estas personas que buscan la verdad en su vida y que esos bebés, hoy adultos, que llevan la confusión y el miedo en lo más profundo de su ser, sigan caminando, buscando su luz.

jueves, 10 de marzo de 2011

Carnaval de Blogs de Ecoféminas


¡Quién nos lo iba a decir! El domingo 27 de febrero una buena amiga, Ana Etchenique, presidenta de CECU, nos citó a muchos en su casa (allá nos fuimos la familia) para hablarnos de el proyecto de la Coordinadora Verde (por fin los “verdes” de nuestro país se agrupan!), su papel tanto en las futuras elecciones autonómicas y municipales, así como su intención de establecer una coalición con los futuros EQUO para las Generales.

Así que nos hemos liado la manta a la cabeza y vamos a apoyarlos en las listas con nuestros nombres. Lo de la militancia verde me viene de lejos pero nunca me había planteado algo así, en política. Catuxa no que todavía es muy peque!!! Pero ella, a su modo, nos apoya, nos apoya inspirando un cambio de paradigma en el mundo que respete la ecología en su totalidad, comenzando por la del propio ser humano y sus necesidades.
Ecoféminas, que es la plataforma feminista de la Coordinadora Verde como dicen ellas mismas

"Ecoféminas es un grupo de trabajo de la Coordinadora Verde. Une a mujeres y hombres de todos los partidos verdes de España, simpatizantes y representantes de otros movimientos para debatir sobre el papel de la mujer en la política, en la naturaleza y en el mundo"

Organizan un carnaval de blogs:

"Se acercan las elecciones municipales y la Coordinadora Verde y su plataforma electoral ECOLO queremos invitar a la comunidad bloguera a participar en la creación de nuestro programa municipal. En el blog de Ecoféminas nos gustaría saber sobre las propuestas que os gustaría ver en el programa de los Verdes para las elecciones en vuestra ciudad, localidad o pueblo.
Creemos que las mujeres tienen un papel fundamental en el cambio de paradigma, por lo que invitamos a participar en este Carnaval de Blogs (aquí encontraréis las bases) especialmente a las mujeres blogueras."

Ahí va mi propuesta para el carnaval:

Como todo, y dado que vivimos en una sociedad patriarcal-productivista no se le da la importancia que se debe a las necesidades de desarrollo del ser humamo. A su ecología, a la ecología del ser humano. Como decían y dicen Wilhem Reich, Humberto Maturana, Claudio Naranjo y tantos otros, sus principios sobre la autorregulación y la autopoiesis: todos tenemos un código interno que nos hace ser lo que somos con un buen “sustrato”, por ejemplo, un avellano, nadie le dice que tiene que ser avellano, lo es si tiene un buen sustrato, agua y sol. Lo mismo le sucede al ser humano, si es respetado desde los comienzos, partos, crianza respetuosa, sistemas educativos que no nos agredan, conseguiremos hombre y mujeres que se amen y respeten y que así mismo respeten el medio en el que le tocó vivir y que los sustenta.

Por ello propongo incluir en el programa este punto:

Respeto a la propia ecología del ser humano, respetando sus necesidades de atención consciente, respeto y amor desde la concepción.

Através del blog de la coordinadora verde se puede contactar por si alguno o alguna estáis interesad@s en colaborar. Os invito como colofón a la lectura del Manifiesto Aire .

miércoles, 2 de marzo de 2011

Mi entrevista a Yolanda González con motivo de las JJII de Crianza de la Serrada


Hola! Os envío dos versiones de la entrevista que hice para el periódico Diagonal a Yolanda González con motivo de las JJ.II. de Crianza de la Serrada 2011, una, la que se publicó en el Nº 144 en el enlace y la entrevista primitiva abajo. Esta entró en la edición en papel tarde y la metieron un poco con calzador. La entrevista primitiva es más amplia e incluso había un recuadro informativo sobre las jornadas.


Espero que os guste.

"LA FRUSTRACIÓN EMOCIONAL INFANTIL ES LA BASE DE LA RESIGNACIÓN ADULTA"
Yolanda González Vara

Psicóloga clínica. Formadora en Promoción y Prevención de la salud infanto-juvenil, presidenta de A.P.I.R y miembro de I.A.N (Asociación europea de la Teoría de apego).y autora del libro “Amar sin miedo a malcriar”. (Edit. RBA) responde a unas preguntas para Diagonal con motivo de las Jornadas Internacionales de Crianza de la Asociación de Alcoy “La Serrada”.

¿Hasta que punto la salud física está relacionada con la gestión emocional de un pequeño ( y de un adulto)?

Hasta hace pocas décadas, la salud física y la salud emocional respondían a dos disciplinas poco interconectadas: la Medicina y la Psicología.Afortunadamente, cada vez más se comprende la dimensión psicosomática (cuerpo-mente) desde una perspectiva no escindida, sino unitaria: La salud física y la emocional, están mucho más vinculadas de lo que se sabía y se cree todavía en la actualidad. Por ejemplo, muchas otitis y catarros infantiles recurrentes, responden más a la vivencia de una situación estresante para la que el bebé o niño no está maduro, que a los famosos “virus” que pretenden explicarlo todo. Si un bebé-niño está estresado o triste, es muy probable que su sistema inmunitario sufra una “bajada de defensas” y contraiga cualquier enfermedad.

¿Qué tiene que ver la sociedad post industrial, patriarcal y productivista con la forma de crianza?

Mucho. Los modelos de crianza, guardan estrecha relación con la cultura y la economía de una sociedad en concreto. No es lo mismo tener un hijo en una sociedad competitiva e individualista, que en otra donde los valores humanos y las necesidades de la primera infancia, son prioritarios. No es lo mismo, tener hijos por necesidad reproductiva, que por una decisión responsable e implicada de los padres. “Invertir” en Infancia, es invertir en salud y futuro.

¿Es posible con el modelo económico actual cambiar el enfoque del trato a la infancia?

Es posible. Todo es posible, si tomamos consciencia de la necesidad de cambiar las prioridades de la sociedad. Nuestra sociedad, no está muy sana ni tampoco feliz, aunque vivamos en el llamado “primer mundo”. Necesitamos recuperar valores humanos, basados en el respeto por las necesidades elementales de los más vulnerables, en este caso, la primera infancia. Ellos, dependen totalmente del ángulo de mirada del adulto, de su presencia emocional y su disponibilidad afectiva. Desde estas mínimas características, la criatura podrá desarrollar un vínculo seguro o inseguro, en función de la interacción con sus cuidadores principales y esta seguridad, es clave para afrontar los retos de la vida adulta

¿Que propondría así a bote pronto a una pareja que acaba de saber que van a tener un hijo?

La llegada de un bebé, representa cambios profundos en la vida de una pareja. Les diría y les digo, que se preparen. Tener un hijo, no sólo es cuestión de biología. Se requiere formación e información si no queremos repetir modelos de educación y crianza que se transmiten intergeneracionalmente de padres a hijos. La preparación en el embarazo para la maternidad/paternidad y los grupos de crianza y de padres, son recursos necesarios si queremos fomentar una relación vincular más sana entre padres-hijos.

¿Hay modo de cambiar la educación recibida?

Por supuesto!. Reflexionar sobre nuestra propia educación, nuestras emociones y lo que consideramos que debemos cambiar, es uno de los pasos más importantes. El segundo, es encontrar grupos que favorezcan la reflexión y el cambio de actitud. Somos nosotros, los adultos, los que tenemos que cuestionarnos nuestro funcionamiento de cara a la infancia y hemos de saber cuándo, cómo y por qué pedimos o esperamos una respuesta concreta, que quizá por desinformación, no sea la adecuada. Ellos, los pequeños, son nuestro espejo y una fuente de aprendizaje permanente para quién quiera mirar y escuchar y sobre todo empatizar.

Planteas que la resignación, el 'no hay nada que hacer', se configura en el carácter a edades muy tempranas. ¿Cómo sucede esto?

Es un tema complejo y requiere mucho desarrollo para ser comprendido en profundidad. Pero en términos de síntesis, diríamos que: La infancia, representa un largo proceso de desarrollo tanto físico como emocional y social. Y no es tan “ideal” como se ha pintado. Todas las fases de la vida, son difíciles (adolescencia, madurez, vejez..) pero la infancia es la más vulnerable junto con la última etapa de la vida. En los primeros 6-7 años de vida, se configura nuestro carácter (modo de ser y percibir la vida), aunque afortunadamente, siempre, siempre, podemos hacer cambios con posterioridad. Pero no olvidemos que la base de nuestro carácter, se gesta en los primeros años de vida, aunque luego y con más dificultad, podamos realizar cambios en nuestra forma de ser y percibir, de varias maneras.La resignación, el “para qué…si es igual”, es consecuencia de la frustración reiterada a las necesidades vitales, experimentadas en la primera etapa de la vida.: Si durante años, ante cualquier intento de cambio o protesta infantil, se recibe un “no” y una recriminación constante, es muy probable, que como la leyenda del elefante sufí que cuento en las jornadas de la Serrada y en mi libro, ese niño, deje de protestar y asuma que “no es posible cambiar”. Hay muchos adultos que han tirado la toalla en su vida, aunque no recuerden ya nada de su infancia y por tanto ignoren el sentido de su resignación. No es innata. La resignación se aprende. Pues la vida, busca expansión, desarrollo y cambios para evolucionar, lo contrario de la “muerte en vida” que en casos extremos, representa la actitud resignada.Por eso, como padres, educadores y profesionales de la salud, debemos ser conscientes de la importancia de nuestra función de cara a la primera infancia. Tenemos que tener presente, que nuestra actitud empática, y nuestra presencia emocional, son claves para favorecer un desarrollo saludable en la primera infancia. Somos responsables, que no culpables, de atender adecuadamente la salud infantil y también el planeta que les legamos para su vida futura.

domingo, 27 de febrero de 2011

5ª y última Sesión de las JJII de Crianza de la Serrada sobre los sistemas educativos que respetan el continuum

Se acaban las IV Jornadas de Crianza de la Serrada con la que según se oye, es la mejor y más completa de las conferencias. David Plá, presidente de la Asociación La Serrada, nos habla del tremendo desfase entre los sistemas educativos y las necesidades infantiles.

Quinta sesión

Ponente: David Pla Santamaria.

Título: “Sistemas educativos que respetan el contínuum: la clave para desterrar el fracaso escolar y vital”.

Sobre el ponente: David Pla es padre de dos niñas de 5 y 7 años y trabaja como profesor titular de economía financiera en la Universidad Politécnica de Valencia y es el director del Master Online en Asesoramiento Financiero y de Seguros. Es doctor en administración y dirección de empresas y su especialidad es el diseño de fondos de inversión, también es autor de algunos artículos científicos y varios libros relacionados con esta rama de las finanzas así como con la contabilidad analítica. Además, es cofundador de la Red Social Profesional CIA que trata de promover el apoyo mutuo profesional en las Comarcas Centrales Valencianas. Combina la pasión por su profesión docente en el campo de las finanzas y el elearning, con su labor en el tercer sector centrada, sobre todo, en el campo de la educación infantil y juvenil. También es presidente de la Asociación Espacio para Crecer La Serrada.

La bibliografía principal para la preparación de esta conferencia ha sido:
- www.schoolsucksproject.com
- www.sirkenrobinson.com
- www.ojodeagua.es




martes, 22 de febrero de 2011

La bebé nos deja.


Catuxa tiene casi su última muela fuera. Ya ha acabado sus meses de regresión, aunque aún gatea, se esconde dentro de mi ropa y lloriquea imitando a una bebé pequeña todavía. Ha dado un paso atrás para coger carrerilla y está dando el salto. Se hace mayor. Este 22 de febrero cumplirá los dos años y medio.
Dos años y medio llenos de aprendizaje, para ella y para nosotros, sus papás. Hemos aprendido a validar sus emociones, a escuchar desde abajo, a dar tiempo al tiempo y mirar con ojos de niña.

Catuxa no tiene apenas rabietas, sí se enfada, como nosotros, a veces. Aprendemos en los buenos y en los malos momentos. Esta temporada ha dado un cambio espectacular, ha crecido en todos los sentidos, con el habla nos sorprende cada día más, tanto lo que dice como el cómo lo dice.

Hace chistes. Reconoce y nombra emociones como la tristeza o la alegría. Su sueño es más maduro. Ya va perdiendo la angustia y la ansiedad por separación, comienza sin duda el desapego. Juega sola, a ratitos y esto es muy gracioso nos maravilla cuando ella es su propio demiurgo (se pregunta y se contesta sola), tiene un imaginario potentísimo, a través de su juego procesa sus angustias, las cosas que ve, y nosotros nos vemos reflejados y entendemos que es lo que debería de cambiar.

Seguimos colechando y teteando y sé, con certeza que esto hace de su existencia algo que merece la pena.

Le encanta que cambiemos los papeles jugando o que imitemos a personas que conoce, ha aprendido sola los colores, y entiende el concepto del número tres, conceptos como lejos y cerca, a cantar, sabe cuando es mañana...ayer...hoy....antes...después... Ya muestra interés por "el otro" sean iguales, o no. No va a guardería. Aprende jugando, día a día. No porque nadie le enseñe, de los lugares más insospechados, sin "materiales especiales" solo con presencia. Como todos los seres humanos.

También desde que empezó febrero parece empezar a no querer el pañal y parece que la cosa va en serio. A pesar de todos esto algo que no abandona es la oralidad y narcisismo sano del que habla Alice Miller ( el mío! el no!) aunque se ve que se va por días

"Mami, yo tiste...deha eso, ven comigo.
"¿Queshessto?" Ahhhhh, valeeeee.
"¿Po qué?" y responde "Poqueeeee"

Luego no tronchamos con cosas como
-Oye! que po ahí enta virujillooooooo
-Uy! Que pelujos de lokatis tengo, ji ji ji (se lleva la mano a la boquita)

Cuando algo le da un poco de miedo o se le tuercen las cosas dice:

-Ya sé…tengo un idea, voy a echá un poco de agua (el agua como que quita lo malo no? Cosa de ella…)
-papá po favor pues veníunmomento?
-Nesesito un poquito de agua, nesesito hasé caca.
La encuentro determinada, lúcida, reservada, simpática y sabia. Su día a día es un juego constante, aprendiendo sin parar. TODO. Y...después de todos estos meses y de todos estos cambios hay alguien que sigue con nosotros. Coco.

Coco es un personaje que se inventó papá cuando tenía 14 meses o incluso menos, una marioneta que se hace con la mano. Muchos meses después Coco y muchos más siguen ahí. Es el muñeco del discurso de la fantasía, Coco está ahí, existe de verdad, habla con ella, ella le enseña sus cosas, le hace confesiones, le pregunta si le deja esto o lo otro, se come su comida. Cuando su padre y yo hacemos de coco, nosotros pasamos a un segundo plano incluso nos pide ayuda para tratar con él.

Con coco nos reímos mucho y es fascinante ver que le mundo de la fantasía y el de la realidad no tiene límites a estas edades.

También estamos fascinados con sus nuevas habilidades, su manejo del balón, andar a la pata coja, de las raquetas, la psicomotricidad fina. El día 6 de Enero, día de Reyes, nos dedicamos a pintar globos después de comer, pero antes de que comenzara yo ella quiso el rotulador y ni corta ni perezosa pintó esta cara. Nos tiene maravillados nuestra hija. Sobre todo por lo mucho que nos ha enseñado del ser humano y de la vida, de lo importante y de lo no tan importante.

Qué tengas una niñez feliz cariño.

viernes, 18 de febrero de 2011

4ª Sesión de las JJII de Crianza de la Serrada sobre el papel de la pareja.

Esta vez le toca el turno a los papás, a las parejas en general. Lo curioso de esta jornada es que la han coordinado los papás en la AAVV de vecinos de Tetuán Cuatro Caminos. Os recomiendo esta conferencia a papás y a mamás por ser como todas, llena de información valiosísima para entender que un nacimiento y una crianza con amor elimina el sufrimiento en una cultura violenta, como es la nuestra actualmente.


Ponente: Hendrik Vaneeckhaute

Título: “El papel del padre”.

Sobre el ponente: Hendrik Vaneeckhaute es padre de dos hijas y miembro del equipo pedagógico de La Serrada. Ha sido profesor de informática y psicología social, observador internacional en Colombia y representante europeo de la organización Brigadas Internacionales de Paz. Es ensayista y autor del libro ‘Dicen, 99 historias sobre la globalización, el libre mercado capitalista y la guerra’.

El padre influye de forma decisiva en el desarrollo de sus hijos, tanto si es un padre autoritario, ausente o cercano. Y también los niños tienen una influencia en el padre, le pueden ‘moldear’ su comportamiento. ¿Hasta qué punto el padre, el hombre, puede y quiere dejarse moldear por la influencia de sus hijos o hijas?

¿Qué papel puede asumir el padre en un contexto de una familia cada vez más reducida? ¿Puede sustituir a la madre? ¿Sólo apoya en las tareas domésticas? ¿Está preparado biológicamente para asumir un rol como padre?

La conferencia explica el papel del padre implicado en el proceso de desarrollo de su hijo o hija.

Web: www.pangea.org/hendrik

sábado, 12 de febrero de 2011

3ª Sesión de las JJII de Crianza de la Serrada sobre el origen de la violencia en nuestra sociedad.

Es para mí un honor poder dar difusión en este blog a las magníficas conferencias de las Jornadas Internacionales de Crianza de la Serrada. El poder acceder a toda la sabiduría y posturas revolucionarias que tienen sus ponentes. En la tercer sesión le toca el turno a Maite Sánchez Pinuaga. (Para acceder a la web se puede pinchar en la foto)



Sobre la ponente: Maite Sánchez Pinuaga es psicóloga, orgonterapeuta y miembro de la Scuola Europea di Orgonoterapia, fundadora de la Escuela Española de Terapia Reichiana y actualmente se centra en contribuir al desarrollo de una vida humana más libre y a combatir la destructividad y el sufrimiento somatopsicológico de nuestra sociedad, desde la transformación individual.

Tanto en los ámbitos educativos como en el conjunto de nuestra sociedad, hoy existe una gran preocupación por los niveles de violencia y miedo. Mientras solo busquemos modos de evitación, represión y pseudo-pactos reguladores.. de este “síntoma por excelencia” de la deshumanización de nuestro mundo, esencialmente nada cambiará. La destructividad humana no es natural ni universal.., importa descubrir sus causas ( y transformar- desde el núcleo mismo – el sistema de crianza y educación que las desencadena), así como conocer los elementos para su prevención.

Nuestra humanidad puede retomar el hilo del Amor y la Alegría de vivir.

lunes, 7 de febrero de 2011

2ª Sesión de las JJII de Crianza de la Serrada sobre psicomotricidad relacional.


Una interesante conferencia sobre psicomotricidad y el significado que encierra cada etapa y el cuerpo del pequeño. Diferencia entre acompañamiento y control por Arantxa Irastorza.
Os lo envío a quienes podáis estar interesad@s es hacer del día a día con nuestros peques algo más agradable y tranquilo.
Mil besos.

jueves, 3 de febrero de 2011

Celebrar la primera Menstruación

Dar la Bienvenida a la Menstruación

por Sophia Style

Imagina que eres una niña de trece años. Vamos a hacer un breve recorrido por diferentes culturas del mundo para conocer algunas maneras de celebrar tu primera menstruación.

Imagina que eres una niña Apache. El día que empiezas a menstruar, te sientes muy orgullosa porque sabes que todo el pueblo va a celebrarlo contigo. Vas a la cabaña de tu madrina con una pluma de águila para darle la noticia. Ella te va enseñar todo lo que necesitas saber para convertirte en mujer. Primero vas a una cabaña especial, y te quedas sola durante un tiempo. Haces un ayuno para limpiar tu cuerpo. Cuando estás lista, tu madrina te explica que te ha bajado la regla porque ahora eres fértil y podrás tener tus propios hijos. Te enseña muchas cosas sobre la menstruación, la fertilidad, la sexualidad, la contracepción y los rituales femeninos. Mientras estás aprendiendo con ella, las mujeres te hacen un vestido especial. Tu madrina te prepara para tu ceremonia, enseñándote un baile especial. Por ultimo, hay una gran celebración con toda tu comunidad. Recibes muchos regalos y bendiciones, y después, como “dadora de vida”, das tus bendiciones a la tribu.

Ahora vamos a la tribu Aiary, en Brasil. Cuando anuncias la llegada de tu primera menstruación, toda tu familia y tus amigos se juntan contigo. Tu madre corta simbólicamente tus trenzas de niña, y todos te piden un pelo para la buena suerte. Durante un mes, hasta tu próxima menstruación, solo puedes comer pan y pescado, para purificar tu cuerpo y tu mente. Al llegar tu segunda regla, tu padre se levanta al amanecer y canta una canción especial, invitando todo el pueblo a una fiesta donde puedes comer todo lo que quieras!

Continuamos nuestro viaje, cruzando el océano Atlántico. Llegamos a Nigeria, a la tribu Tiv. El día de tu primer período, tu comunidad te ve como dadora de fertilidad y portadora de buena suerte. Caminas sobre todos los campos de tu pueblo, bendiciendo el suelo y propiciando una gran cosecha. Durante una ceremonia en tu honor recibes un tatuaje de fertilidad bajo tu ombligo. A partir de ahora lo enseñas orgullosamente a todo el mundo, mostrando que ya no eres una niña.

Ahora cruzamos el Océano Índico y acabamos nuestro recorrido en Sri Lanka. Aquí tomas un baño especial el día que llega tu primera regla. Con ello dejas de ser niña y sales del baño como mujer joven. Llevas un vestido blanco, el color de la iniciación. Tu familia prepara una celebración en la que recibes muchos regalos y deseos para una vida feliz, sana y próspera.

Volvemos a la cultura occidental. Aunque vivimos en un contexto completamente diferente, podemos encontrar en estas historias ideas e inspiración para este momento tan importante en la vida de una niña. Algunos de estos ritos todavía se practican hoy, otros se han perdido. Sería fácil romantizarlos, y ni siquiera sabemos exactamente como estas niñas han vivido estos acontecimientos. Pero lo cierto es que en la sociedad moderna empezamos la menstruación con presupuestos y actitudes muy distintas.

A través de varios grupos de mujeres de Inglaterra, Canadá, Estados Unidos y el Estado Español interesadas en redescubrir la mujer, hemos compartido nuestras primeras experiencias de la menstruación. Salvo unos padres que abrieron una botella de cava, todo el mundo a nuestro alrededor respondió con una mezcla de vergüenza, secreto y trivialidad – cuanto menos se hablara de ello mejor, excepto para darte algunas toallitas sanitarias. Sentimos una gran falta de información, y una gran falta de reconocimiento del cambio que estaba sucediendo dentro de nuestros cuerpos y emociones. A la vez sentimos ilusión, curiosidad, excitación, orgullo, confusión, miedo, tristeza y pena. Todas sabíamos intuitivamente que algo estaba muriendo —que de alguna manera era el fin de la infancia y se abría un mundo nuevo y desconocido. En los momentos de transición en la vida, como el nacimiento y la muerte, los seres humanos siempre necesitamos reconocer y honrar estos cambios en un entorno social con algún tipo de rito.

En el caso de la primera menstruación, es un acontecimiento que en nuestra sociedad vivimos de una manera muy solitaria, sobre todo porque la menstruación en sí se ve como algo desagradable, inconveniente y que preferiríamos que no existiera. Al mismo tiempo, hay una creciente voluntad de que nuestras hijas, que las niñas de la próxima generación lo vivan de una manera diferente —que se sientan más preparadas y más acompañadas. El valor que asignamos a la primera menstruación está relacionado con el valor que nos asignamos como mujeres. Siempre llevamos la memoria de esta experiencia con nosotras, e influye de una manera profunda sobre nuestra autoestima y nuestra salud.

Claves para mejorar la relación con la menstruación

Al transmitir el valor y los dones del ciclo menstrual a las niñas, tenemos una gran oportunidad para reconciliarnos con la menstruación y descubrir su tesoro escondido. Quiero compartir y recomendar dos cambios que me han ayudado durante los últimos siete años a transformar profundamente mi relación con mi propia menstruación, y por tanto, con mi naturaleza femenina. El primero fue el hecho de observar y anotar las diferentes etapas de mi ciclo menstrual a través de un “diagrama lunar”. El segundo fue dejar de usar tampones y compresas desechables, sustituyéndolas por productos reutilizables.

Cuando una amiga me dio un calendario lunar y sugirió que empezara a apuntar el primer día de cada regla para ver en que fase estaba la luna, no vi qué relación podía haber. Pero me pareció algo más que una coincidencia cuando me di cuenta de que el ciclo medio de cada mujer es de 29,5 días, exactamente el mismo tiempo que tarda la luna en girar alrededor de la Tierra. La palabra menstruación viene del latín mens, “mes”, palabra a su vez derivada de la raíz indoeuropea me-, relacionada con “luna” y “mes” (en inglés moon y month) y también con “medir” (pues los ciclos de la luna fueron la primera forma de medir el tiempo). Cuando un grupo de mujeres viven y trabajan juntas, suelen menstruar al mismo momento, sea con la luna nueva (lo mas común) o con la luna llena.

Al principio, sólo era consciente de sentirme muy irritable y sensible unos días antes de la menstruación, y notaba por supuesto la regla, que era para mí una gran molestia, porque era muy dolorosa durante dos o tres días. Poco a poco empecé a ser más consciente de mi estado de ánimo, mis deseos, mis sueños, mi nivel de energía, y mi sexualidad durante todas las diferentes fases de mi ciclo menstrual, y, a la vez, de su conexión con la luna. Esto es muy tangible, por ejemplo, cuando el principio de un nuevo ciclo, después de la regla, coincide con la luna creciente: siento una energía renovadora y fresca, inspiración y claridad mental, al mismo tiempo que la luna se está renovando. Cuando me acerco a la ovulación, muchas veces me siento más sociable, sexual, abierta y creativa, muy explícitamente si la luna está llena, y de una manera mas interna si la luna está nueva. Después de la ovulación, empiezo a percibir más mi lado interno y suelo tener menos energía. Surgen los famosos malos humores de la etapa pre-menstrual, que ahora entiendo cada vez más como una oportunidad de afrontar desequilibrios en mi vida, sombras y heridas que desde mi inconsciente piden mi atención, para sanar y traspasarlas.

Ahora cuando viene la regla, siempre que es posible, creo un espacio acogedor para retirarme del mundo, para soñar, escribir, pintar o estar en silencio, reflejando la luna menguante y oscura que también se esconde del mundo. En muchas tribus cuando las mujeres menstruaban al mismo tiempo, se retiraban a un recinto especial a pasar su sangrado, mientras los hombres y las ancianas hacían sus tareas. Se le consideraba el tiempo en que una mujer se encuentra en el nivel más alto de su poder espiritual, por lo cual la actividad más apropiada era descansar y acumular sabiduría. Si creamos tal espacio, puede ser un momento muy creativo, intuitivo y transformador, en el que dejamos el ciclo pasado, limpiamos nuestro útero y nos preparamos para otro.

Sin embargo, vivimos en una sociedad altamente masculina y linear, en que la realidad laboral y individualista hace muy difícil que las mujeres descansen durante unos días al mes como sus cuerpos lo piden. Dentro de lo posible, es una oportunidad para apoyarnos entre mujeres y recibir el apoyo de nuestras familias, para que podamos retirarnos una vez al mes y seguir el ritmo de nuestros cuerpos, o por lo menos ir más despacio, y reconocerlo y honrarlo como un estado especial.

Para muchas mujeres que conozco, la experiencia de la menstruación también ha cambiado significativamente desde que no utilizan ya los tampones y compresas convencionales. Solo el hecho de tirarlos en la basura refleja el profundo desprecio de nuestra cultura hacia la sangre menstrual, que es vista como algo básicamente sucio y desagradable. Cuando me di cuenta de que estos productos contienen dioxinas y materiales sintéticos que dañan a la vez mi salud y la del planeta, vi que podía reutilizar una esponja marina especial y una copa menstrual de silicona para recoger mi sangre. El hecho de tener contacto directo con tu sangre al lavar la copa o la esponja en agua me hizo afrontar muchos prejuicios y pensamientos negativos. Pero con el simple acto de verter este líquido rojo en la tierra de las plantas, entendí que las células que mueren en mi útero y son transportadas en la sangre menstrual son un alimento para la tierra, lleno de hierro y otros nutrientes. Los mismos ciclos de la naturaleza —las estaciones, la luna, el sol— están reflejados dentro de mi propio cuerpo. Lo que muere da a luz. Ahora no es algo repugnante, sino símbolo de mi fertilidad, de mi esencia femenina, y de mi conexión con la tierra. Cuanto más la menstruación sea normal y apreciada en nuestra vida familiar, más preparadas se sentirán nuestras hijas, y también nuestros hijos, para el día que llegue la primera regla.

Celebrar la primera regla de nuestras hijas

Hoy en día hay mucha variación entre las edades de la primera menstruación de una niña —desde los ocho hasta los quince años— y su experiencia y lo que querrá hacer dependerá mucho de su edad y de su carácter. Huelga decir que lo importante es que sea tal como ella decida, y que hemos de evitar imponer inconscientemente lo que nos ha faltado a nosotras. Hay ideas en las historias del principio y en muchas otras culturas que podemos adaptar a la realidad de niñas de hoy. Se pueden poner en práctica el mismo día del primer período, durante el primer mes, o con la siguiente luna nueva. Si es posible hablarles de ello con antelación estarán más preparadas.

Algo muy sencillo y muy bonito que vemos en todas las celebraciones tribales es el simple hecho de ofrecer un regalo a la chica, o que escoja uno —por ejemplo un ramo de flores, una joya (como una piedra roja o una piedra de la luna), un pañuelo rojo, una vela roja, una caja especial, un diario, o una pulsera con la fecha inscrita… lo que le guste a ella. Que se tome su tiempo para hacer cualquier cosa que le ayude a sentirse feliz con su cuerpo cambiante, por ejemplo un baño especial con pétalos, velas y aceites esenciales, un masaje o un nuevo maquillaje. También puede señalar este cambio con un nuevo corte de pelo o ropa nueva. Podría ser el momento de ponerse al día con su habitación y con sus pertenencias, por ejemplo guardando o regalando sus libros de infancia, decorando su habitación de otra manera, o desprendiéndose de cosas que ya no utiliza. Si ha tenido un mote de niña, podría cambiarlo ahora. En Zimbabwe las niñas escogen un nombre nuevo a partir de su primera menstruación.

Vemos en muchas culturas la importancia de contar con una mujer con experiencia que acompañe y enseñe a la niña durante esta transición. Normalmente no es la madre, sino alguien con quien las dos tenéis buena relación y en quien ambas confiáis. Aunque los padres pueden también desempeñar ese papel, ella puede explicarle los diferentes elementos del ciclo menstrual, de la salud sexual, la contracepción, el embarazo, las relaciones y sus derechos como mujer, por ejemplo. Con eso empezamos a recuperar el papel de la ‘mujer sabia’ que iniciaba las niñas en los misterios femeninos.

En diversos ritos vemos que las niñas pasan un tiempo solas, en la naturaleza. Esto podría adaptarse por ejemplo a una tienda de campaña en el jardín, en casa de su madrina, o simplemente tomando un baño especial. En muchas culturas los sueños de la joven durante su primera menstruación son muy importantes —si los recuerda los puede apuntar en su diario. Puede empezar desde el principio a expresar su creatividad durante la menstruación, por ejemplo, haciendo con barro una figurita femenina como una sirena o una diosa y decorándola con caracolas o piedras. O se podría organizar con ella una excursión hacia un lugar especial como una cueva o un dolmen. O plantar un árbol, por ejemplo uno que de fruta roja, y verter su primera sangre junto a él, o enterrarla en una tela, como hacen en la tribu Luvale en Zambia.

Si ella quiere celebrarlo con más gente, se puede organizar una “fiesta roja”, en que todas las decoraciones, la comida, las bebidas, y la ropa que lleve la gente sean rojas! Esto se hace en Japón. Por ultimo, si quiere, podéis crear una ceremonia que tradicionalmente se celebra con la luna nueva después de la primera regla. Normalmente solo asisten mujeres, y los hombres de la familia colaboran en la preparación, o solo en una parte de la ceremonia (también es importante reconocer la transición que representa este momento para los padres). Una posibilidad es que cada niña o mujer que venga traiga una cuenta roja con un deseo, para hacer con ellas un collar o una pulsera especial que le recuerde este día. Las mujeres que ya menstrúan pueden también compartir con ella algo de su propia experiencia que le sirva como mujer. Es un momento para despedirse simbólicamente de su infancia y para sentirse bienvenida en esta nueva fase de su vida. ¡Las posibilidades son ilimitadas…! A pesar de los prejuicios persistentes de nuestra sociedad que tendrá que afrontar, haremos que se sienta lo más apreciada y respetada posible en este momento único y especial de su vida.

domingo, 30 de enero de 2011

Han comenzado las IV JORNADAS DE CRIANZA DE LA SERRADA

La que suscribe y su compañera de andanzas Mélani Horcajuelo, estamos coordinando las Jornadas Internacionales de Educación y Crianza de la Serrada, escuela de padres de Alcoy, en la Asociación de Vecinos Cuatro-Caminos Tetuán de Madrid, sede que se nos ha cedido amablementre por esta asociación. serán todos los sábados del 29 de enero al 26 de febrero de 2011.

La primera conferencia la dio
Yolanda González sobre "La resignación caracterial y sus consecuencias sociales y educativas en relación a la salud”.

Salimos encantados, ya no por las sabias y elocuentes palabras de Yolanda, si no por la mesa redonda que tuvimos al finalizar el vídeo. Si bien éramos pocos, fue de lo más enriquecedora. Yolanda nos invita a cambiar el mundo a través de la crianza de nuestros hijos y nuestro crecimiento personal como padres.


Recomiendo el maravilloso vídeo y toda la web, que contiene la posibilidad de conectarse a un
foro y comentarios.

Desde los "Ojitos que Brillan" intentaré ir colgado los vídeos de todas las jornadas cada sábado.

Y dejo el lema de las Jornadas:

¡Qué no! Que un grupo de p/madres nos hemos empeñado en que no vamos a repetir los patrones educativos que nos aplicaron a nosotros porque pensamos que debemos y podemos hacerlo mejor. Mejor, desde el punto de vista del desarrollo integral, saludable y adecuado a las necesidades del ser humano. Tratando, en lo posible, de filtrar las convenciones e imperativos sociales.
Desde el año 2004 estamos volcados en esta tarea y desde el año 2006 empezamos a hacer partícipe a la sociedad de nuestros avances y aprendizajes.
Este año, lanzamos unas nuevas jornadas que dan respuesta a problemas comunes y, por tanto, están dirigidas a cualquier padre, madre o profesional de la educación o de la salud infantil y juvenil.

lunes, 17 de enero de 2011

LOS BEBÉS SON SABIOS

"Los recién nacidos que son tratados con afecto son muy hermosos. He visto en sus ojos almas muy viejas y sabias en cuerpos pequeñísimos recién salidos de Dios.
En mí consulta escuché la siguiente y verdadera historia: después de que una pareja tuvo a su segundo hijo, el primero de cuatro años deseaba pasar un rato a solas con el bebé. Ellos se resistieron un poco, pensando que ese deseo podría estar causado por celos o rivalidad con su hermanito. Pero el pequeño continuó insistiendo. Finalmente le permitieron quedarse un rato a solas con el bebé. En silencio escucharon detrás de la puerta y le oyeron preguntarle al bebé “por favor, dime como es Dios, estoy comenzando a olvidarlo”

Christiane Northrup en "Cuerpo de mujer sabiduría de mujer". (Ed. Urano)


Catuxa con 15 días de vida. Su mirada siempre nos ha cautivado.


lunes, 10 de enero de 2011

LOS BEBÉS, LOS NIÑOS Y EL TIEMPO

Casi todos los que escribimos y leemos esto, casi todas la personas que ahora mismo podemos alcanzar con la vista o que pasan por la calle, nos hemos criado o hemos crecido a toque de corneta. Se nos daba de comer a una hora determinada (mi madre incluso me dijo que me despertaba para que tomara el biberón a esa hora y no se le desbarataran los planes diarios), nos acostábamos sí o sí a una hora determinada, hacíamos siempre las mismas cosas y si bien las rutinas dan seguridad a los bebés y niños, muchos de estos principios extremos carecían de justificación más allá de ciertos requerimientos hacia las mujeres en nuestra sociedad patriarcal.
Esto que le ha venido muy bien al sistema post industrial y neoliberal, a las convenciones sociales y tanto a regimenes capitalistas como a comunistas está reñido en cierto modo con el concepto más básico de salud mental y cualidades humanas. Pero hete aquí que la crianza natural está de vuelta y que muchas nos hemos querido subir a su tren que marcha seguro pero despacito buscando ver plenitud en nuestro hijos.

Recuerdo que cuando mi hija nació, a mi “ensalada” de sentimientos se unía esa sensación de haberme embarcado en un reto reeducativo con respecto a mis valores de por aquel entonces. Entendí no sin cierto sufrimiento nacido de mis necesidades pasadas no cubiertas que había veces que no se podía comer a una hora determinada, dormir a una hora determinada, que mi pareja y yo, solos en esto, debíamos turnarnos y que durante casi dos años me tocó trabajar por las mañanas y dormir muy pocas horas por la noche colechando.

Poco a poco es cuando te percatas que si bien no hay que hacer que toda la vida de un hogar gire entorno a un bebé, si dependerá el hecho de sentirse amado si se siente respetado. Ahora que lo pienso en pasado gracias al porteo no renunciamos a viajes y demás, eso sí, la condición sobre todo en invierno eran sitios, libres de humos (ahora ya no tendríamos ese problema), limpios y tranquilos. Quizás lo llevamos a la práctica porque veíamos que a ella le encantaba salir, bambolearse en su Hoppediz y luego en su Dydimos, era feliz, se dormía (de hecho solo se dormía ahí durante el día), reía, se la veía feliz. Pero no son esos ires y venires lo que un bebé necesita, no son actividades donde la madre renuncie a su instinto por su intelecto.

El tiempo con un bebé en casa, el tiempo tal y como lo entendemos se desbarajusta. Ellos y ellas viene para recordarnos que somos humanos, que necesitamos nuestro tiempo, como las estaciones del año, las hojas se caen lentamente para volver a salir y así todos los años, no hay prisa, como dice Rosa Jové, no crecerán antes porque tiremos de ellas. Si nos tiramos al suelo con ellos a estar, jugar y verlos crecer , gatearán algún día y andarán, cambiarán, dejarán de hacer eso para hacer otra cosa, hablarán, dejarán el pañal, se vestirán solos.  No hacen falta estímulos externos más allá del amor y el respeto, todo llega, solo hay que confiar y esperar.

Nuestra vida está compuesta de decenas de necesidades superfluas, necesidades que cubren muchas otras que no lo son en absoluto, incluso los bebés y los niños dan muchas veces muestras de ello, quieren ver la tele, comer dulces, comprar cosas.

Sé que mucha gente, entre la que se encuentran familiares y amigos, no entienden como puedo querer dedicar con regocijo, cada vez más (aunque no voy a negar que ciertas tardes y noches frías y lluviosas que pasamos solas ella y yo desde que tenía mes y medio no se me hicieran eternas) mis tardes solo a mi hija. Que no tenga tiempo de conectarme, de quedar con amigos con más frecuencia, de ir al quinto pino con ella, de hacer una llamada de cierta extensión, de que hayamos vendido nuestro televisor…simplemente veo que el momento en el que pueda hacerlo llegará y que ahora ella necesita a una madre que se ha ausentado todas la mañanas desde que ella tenía 6 meses y que la necesita presente. También sé que no se entiende que no me guste juntar varias actividades en el mismo día, que aspire al low profile y a la vida sencilla, que le pregunte a ella que le parecen las cosas, aunque haya momentos en los que use el “vamos a” cuando quiero crear un ethos adecuado y sé que vamos a salir beneficiados, el caso es como reaccione ella, aunque he comprobado que la determinación adulta hace mucho, los niños responden mejor al liderazgo que al control y no siempre es fácil ser líder.

Para quedar con alguien o con algo a las 18:00 una tiene que empezar a prepararse a las 16:00, y eso que, como decíamos antes un bebé pequeño se puede llevar y traer, aunque hay mucha gente como Rebeca Wild  lo considera una falta de respeto, es como un bulto que se lleva y se trae, otro tema que da para todo un debate. Pero y cuando tienen dos años y no se quieren vestir, o quieren seguir jugando, como se va a llegar puntual a cualquier sitio o hacer diez cosas en solo una hora? Habrá gente que lo consiga, a mí no me sale si no es con lloros y malos rollos. Ella quiere que saltemos en la cama durante media hora, que hable con ella, que le cuente cuentos, que le cante, que la toque, que le haga cosquillas, que haga el bobo.

Y se aprende sobre la marcha. Cuántas veces he notado como estando presente físicamente estaba ausente para mi hija y como ella me lo ha hecho ver así, de mil maneras. Todo es más fácil cuándo hay conexión, cuando nos tomamos tiempo para entender, para intentar captar porque están en ese momento pintando en la pared o enfadados.

Los bebés y los niños pequeños necesitan tiempo, en calidad y en cantidad, sus horas no son como las nuestras, sobre todo como los que vivimos en una gran ciudad. Se necesita tiempo para ir por la calle, coger bolitas de los arbustos, ver como ladra un perro, dónde hay un charco, agacharse si hay una rabieta o una contrariedad, hablar, intercambiar miradas. Se necesita tiempo no para medirlo si no para ver como son sus caquitas, si brillan sus ojos, para reflexionar, para equivocarse y aprender, para observar si le está gustando algo o no, para que se sientan en realidad acompañados. Como hacía Momo, la niña de la novela de Michael Ende, escuchaba porque tenía tiempo y no quería que se lo quitasen.


Los niños necesitan la Slow life, no es una moda para ellos, como lo pueda ser para un adulto que no creció así, es una necesidad. Esta es una de las razones por las que no me gustaría tener otro hijo por ahora, no busco que sea algo práctico al ver lo que necesitan los primeros años, mucho tiempo y dedicación. Y yo también lo necesito.

No pocas personas me han dicho que con todo se puede, que ellas o ellos criaron a tantos, que hicieron esto y lo otro. No me convence, no es posible hacerlo en una sociedad como la nuestra.
No es fácil reeducarse, quién ha dicho que lo fuera, lo único que sé hoy por hoy es que siento una enorme satisfacción al saber que ahí fuera, por lo de pronto, me importa poco lo que se cueza, sigo en mi nido, oliéndola, sintiéndola, interpretándola.

Un bebé o un niño no sabe lo que es una hipoteca, ni entiende que mamá haya quedado con esta o con el otro, o papá tenga prisa porque llega tarde. Le importa un pito que sea 28 de abril o 3 de diciembre. Sí saben si su madre está cerca de ellos en cuerpo y alma, si es de día o de noche, si se les quiere o si no.

Ellos y ellas lo necesitan y lo necesitan también para observarte a ti, para tenerte en cuenta y comprenderte muchas más veces de las que nos imaginamos.

lunes, 3 de enero de 2011

BELLAS IMÁGENES PARA BEBÉS NIÑOS Y MAYORES. Nanas de amor maternal de todo el mundo.


Me gustaría compartir en este blog esta joya. “The Lullabies of the World” (“Kolybelnye Mira”) es una colección de cortos creados por animadores rusos que representan canciones de cuna de diferentes partes del mundo, los recursos para tranquilizar y dormir a nuestros bebés que muchas hemos utilizado y utilizamos.

Tengo que agradecer a mi tía, que ha venido a pasar unos días con nosotros y que está trabajando por sacar adelante su blog de recursos escolares por habernos hecho descubrir estas preciosas animaciones. Las vimos hace dos días sentadas las tres en amor y compañía, no sé si sabéis que en verano nos hemos desecho del televisor y lo que vemos con Catu suele ser en el ordenador (aunque en el fondo no estoy muy de acuerdo con esto de que vea dibujitos me conformo con que no esté el televisor y no vea publicidad ni imágenes violentas).

La animación es algo que de siempre, me fascina, sobre todo la que tontea con lo experimental y lo artístico, no me gusta o no me llega lo que lleve la palabra digital o 3D como lo puede hacer los trazos de un lápiz. Deciros que Catuxa disfrutó muchísimo con las imágenes, y es que pensaba yo para mí que pocas veces adultos y niños podemos disfrutar
con este tipo de creaciones, llenar nuestras pupilas de arte y belleza.

La nana Inuit, la Francesa, la Turca, la India, la Africana, la Judía, la Sueca, la Japonesa, las de diferentes ex repúblicas de la URSS…etc, todas nos muestran leyendas, tradiciones, historias llenas de la cultura de lugar para acompañar el sueño infantil, para uno de los momentos más cálidos entre madre e hijo. Las ilustraciones y las canciones no pueden ser más conmovedoras.

Los títulos están colgados en ruso así que para diferenciarlas podéis utilizar aparte de la intuición esta guía de preciosas ilustraciones. Sentaos cómodamente con ellos, en estos días de vacaciones, con vuestros niños y bebés y dejaros llevar por la inmensa ternura de estas nanas de todo el mundo. Por cierto, la española es la monda. Los vídeos aquí, a la derecha tenéis más.


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