jueves, 10 de noviembre de 2011

Ftalatos, niños y bebés


Lo prometido es deuda, aquí está el resumen de los últImos datos recabados sobre los Ftalatos y su incicencia en la salud. En poco tiempo (esperamos?) el Ministerio de Sanidad español , como hizo esta primavera con el mercurio, sacará un informe inspirado en investigaciones recientes publicadas a nivel oficial sobre los ftalatos, y su efectos en la salud del ser humano.

Os paso un pequeño adelanto através de estas fuentes que menciono como, que son, entre otras:
  • El European Council of Plasticiser and Intermediates
  • El National Toxicology Program. (1982a) Carcinogenesis bioassay of di(2etylhexyl)phthalate(CAS No. 103-23-1) in F344 rats and B6C3F1 mice (feed study). Tech. Rep. Ser.212. Research Triangle Park (NC), USA: National toxicology Program; 1982.
  • El European Scientific Committee on Toxicity, Ecotoxicity, and the Environment. Opinion on phthalate migration from soft PVC toys and childcare articles.
  • La ECHA (Agencia Europea de Químicos)

Atención sobre todo a lo que dice sobre la reacción con la hormona testosterona en la formación del feto varón!


LOS FTALATOS

Estos compuestos fueron sintetizados por primera vez en la década del 1920; no obstante, su venta a gran escala empezó en el año 1950 con la aparición de la industria del cloruro de polivinilo, PVC por sus siglas en inglés (KemI, 2000). El DEPH es el compuesto más ampliamente utilizado en Europa y EEUU, seguido por el DINP y DIDP y posteriormente por los ftalatos especiales que tienen un mercado más restringido (European Council of Plasticiser and Intermediates, ECPI por sus siglas en inglés, 2001).

Los ftalatos se utilizan para proporcionar flexibilidad a los plásticos y por sus propiedades disolventes. Se utilizan en una amplia variedad de productos de consumo, incluyendo tubería de PVC, cosméticos, productos de cuidado personal, productos farmacéuticos, dispositivos médicos, juguetes, envases de alimentos, y materiales de limpieza y de construcción (Schettler 2006).



Exposición infantil y en niños

Los datos de la encuesta nacional de salud (National Health and Nutrition Examination Survey-NHANES, por sus siglas en inglés) demuestran que las concentraciones de metabolitos en orina en niños de 6-11 años han sido más altas que en adolescentes y adultos (CDC 2005). Otros estudios apoyan también las conclusiones que los niños tienen concentraciones más altas que los adultos de los siguientes ftalatos: DBP, BBP, and DEHP (Brock et al. 2002; Koch et al. 2004, 2005a). Las diferencias entre niños y adultos en la cantidad de orina producida por unidad corporal puede contribuir a diferencias en concentración urinaria de metabolitos espécificos. Es todavía poco claro si la diferencia de concentración de estos metabolitos se debe a la exposición o en las diferencias de metabolismo. Estudios recientes en muestras de orina de infantes (Sathyanarayana et al. 2008) han demostrado una exposición temprana a multiples ftalatos. Estudios de muestras de orina de mujeres embarazadas (Adibi et al. 2008; Wolff et al. 2008) han sugerido que también los feto pueden estar expuestos a múltiples ftalatos.
Algunos factores son únicos en niños e infantes y pueden influenciar en la exposición. La ingestión es una de las vías principales, especialmente para ftalatos existentes en embalaje de alimentos (Shea et al. 2003; Kueseng et al. 2007). Los infantes y niños pequeños consumen más calorias por unidad de peso corporal y consumen más alimentos grasos, como por ejemplo leche, especialmente leche de fórmula que se ha demostrado contener ftalatos (Sorensen 2006). Además los niños por llevarse a la boca objetos entre los cuales juguetes de goma y otros objetos hechos con polímeros plasticizados tienen más fuentes de exposición1.
El aire interior es otra fuente de ftalatos por una multitud de fuentes: aerosoles de clorura de polivinilo generados por suelo de polivinilo y cortinas de ducha o ambientadores (Adibi et al. 2003; Rudel et al. 2003). El ritmo respiratorio más rápido propio de los niños pequeños hace que estos puedan inhalar más ftalatos todavía. Los infantes y niños por todas las características fisiológicas y comportamentales enumeradas anteriormente están incluidos en la población más vulnerable.

……….

Población con alto riesgo de exposición

Este sector de la población puede llegar a tener concentraciones de metabolitos en la orina que muchas veces superan el percentil 95 de la población general. Especialmente expuestos son los neonatos que reciben tratamiento médico en las unidades de cuidado intensivo por el contacto con el material médico muchas veces hecho de clorura de polivinilo que puede contener ftalatos (Sjoberg et al. 1985; Green et al. 2005). Los trabajadores en hospitales representan otro sector expuesto a este tipo de contaminación.


El líquido amniótico: compartimento fetal

El líquido amniótico puede ser utilizado para estimar la exposición del feto y se compone en gran parte de orina fetal, especialmente al final de la gestación (Gabbe et al. 2007). Sólo hay un estudio publicado en metabolitos de ftalatos en el líquido amniótico humano, basado en 54 muestras recogidas de forma anónima. Las concentraciones de líquido amniótico de MEP, MBP, y MEHP superaron el límite de detección en el 93%, 39% y respectivamente 24% de las muestras (Silva et al. 2004). MBZP se detectó en una sola muestra. Los metabolitos oxidados DEHP MEHHP y MEOHP, que generalmente se encuentran en concentraciones más altas que el MEHP en la orina materna (Barr et al.2003), no fueron detectados en el líquido amniótico (que puede deberse a la inmadurez de ciertas enzimas). Del mismo modo, en ratas, el MEHP y el MBP fueron los metabolitos predominantes en el líquido amniótico (Calafat et al. 2006).

…………


Efecto combinado de ciertos ftalatos

El Comité sobre el Riesgo de los ftalatos en la salud del Consejo Nacional de Investigación de EEUU llama la atención en un estudio del año 2008 sobre el efecto combinado de ciertos ftalatos.

La primera razón es porque existe un potencial mayor para la exposición, ya que los ftalatos existen en una variedad amplia de productos de consumo (juguetes, cosméticos, fármacos, materiales de construcción, material médico etc). NHANES (National Health and Nutrition Examination Survey) ha documentado exposición simultánea a múltiples ftalatos en la población general, encontrándose una concentración mayor de metabolitos de ftalatos en la orina de niños que de adultos. La diferencia se puede deber a una mayor exposición o a diferencias metabólicas.

Además, después de varios estudios, el Comité sobre el Riesgo de los Ftalatos ha llegado a la conclusión que existen efectos adversos comunes de los ftalatos, puntuando que no todos son equivalentes en la severidad de sus efectos. Los ftalatos más potentes para modificar el desarrollo del sistema reproductivo masculino son generalmente aquellos con una cadena de cuatro a seis átomos de carbón, mientras que los demás tienen menos efecto.

La mayoría de los estudios se han llevado a cabo en ratas, los animales de laboratorio más sensibles a estas sustancias.

El protocolo en los primeros estudios de teratología requería administrar ftalatos a las hembras embarazadas desde el día 6 hasta el día 15 (el periodo principal de la organogénesis), lo que no incluía el periodo de diferenciación sexual que ocurre entre los días 12-21 en ratas. Si el protocolo se modifica para incluir la exposición durante el periodo crítico y los animales están examinados después de nacer, no justo antes de término como en los estudios anteriores, entonces varios efectos en el desarrollo del sistema reproductivo pueden ser observados en machos a dosis más bajas que las anteriores. El grupo de efectos observado en ratas macho es conocido como el síndrome de los ftalatos e incluye infertilidad, recuento de espermatozoides por debajo de lo normal, testículos no descendidos y otras malformaciones del tracto reproductivo. Algunos efectos sobre el desarrollo reproductivo recuerdan el síndrome de disgenesia testicular en seres humanos aunque no existe ningún dato que relacione directamente este síndrome en humanos con la exposición a ftalatos.

Además del tipo de ftalato, la edad del animal en el momento de la exposición es muy importante. El feto es la etapa más sensible.

Es recomendable realizar una evaluación cumulativa del riesgo de exposición y que incluya otros antiandrógenos. Es decir agrupar químicos que producen efectos adversos comunes y no centrarse en exclusiva en similitudes estructurales o en mecanismos de acción similares. Los efectos de la mezcla están bien apreciados con métodos “dose-addition”.

Aunque los datos sobre los efectos de los ftalatos en la salud humana son escasos, se ha demostrado una relación entre la exposición a ftalatos y una reducción en la calidad del semen en varones (Duty et al 2003;. Hauser et al 2006).

Al igual que los estudios en animales, los estudios en humanos encontraron asociaciones entre la concentración de MBP en orina y reducción en la calidad del semen. Al contrario no se ha podido establecer una relación entre MEHP y la calidad reducida del semen, y este resultado es incompatible con los datos obtenidos en animales.

Otros pequeños estudios han vinculado la exposición materna a metabolitos de los ftalatos, encontrados sea en leche materna, sea en orina, con resultados adversos en los niños, incluyendo acortamiento en la distancia ano-genital (AGD) (Swan et al 2005;. Marsee et al.

2006; Cisne 2006) y disminución de las concentraciones de testosterona libre en niños pequeños (Main et al. 2006). Las asociaciones son similares a las conclusiones señaladas anteriormente en ratas, pero no siempre los resultados son análogos en animales y en humanos. Las diferencias pueden reflejar una exposición conjunta a otros ftalatos además u otros factores biológicos. Los resultados obtenidos hasta ahora son interesantes, pero se necesita investigación adicional para confirmar.

Los efectos de los ftalatos en la función reproductiva femenina han recibido mucha menos atención que los efectos en el hombre sobre todo debido a las altas dosis necesarias para inducir efectos funcionales. Una serie de estudios probaron los efectos de varios

ftalatos en el ovario, particularmente en la producción de esteroides en el ovario (Davis et al, 1994a, b; Lovekamp y Davis 2001; Lovekamp-Swan y Davis

2003) que llevó a la perdida de ovulación en altas dosis de DEHP. Sin embargo, un estudio reciente (Gray et al. 2006) indicó que la exposición a largo plazo a DBP a 500

mg / kg-d puede inducir la imposibilidad de mantener el embarazo por una disminución en la producción de progesterona ovárica, a una dosis bastante inferior a la de DEHP de 2 g / kg-d, necesaria para inducir la perdida de ovulación. Algunos pocos efectos adversos en el sistema reproductor femenino se han reportado en no-roedores. Algunos estudios en humanos están disponibles, pero no han sido replicados, por ejemplo uno que relaciona la exposición a ftalatos con la presencia de endometriosis (Reddy et al. 2006).

Además de los efectos en el aparato reproductivo, se ha demostrado que la exposición a ftalatos puede desarrollar cáncer hepático y cáncer en otro tipo de células: en células Leydig testiculares y en células del páncreas. Los ftalatos relacionados con estos tipos de tumores han sido DEHP (Klaunig et al. 2003) y BBP (NTP 1997).


Evaluación de Riesgo

En realidad, la conclusión de la evaluación del riesgo de DEHP es que hay una necesidad de implementar medidas específicas para limitar los riesgos para todas las categorías de población:

- en los trabajadores:

Hay una preocupación por los efectos testicular, de fertilidad y de toxicidad en los riñones en la exposición repetida y de toxicidad del desarrollo como consecuencia de la inhalación y exposición cutánea durante la producción, transformación y uso final industrial de los preparativos o materiales que contienen DEHP.

- en los consumidores:

a) la preocupación por los niños con respecto a los efectos testicular, de fertilidad y de toxicidad en los riñones en la exposición repetida, como consecuencia de la exposición oral en la utilización de juguetes y artículos de cuidado de niños;

b) preocupación por los niños sometidos a transfusiones de sangre en repetidas ocasiones y recién nacidos que reciben transfusiones, por la eventual toxicidad testicular e influencia en la fertilidad como consecuencia de la exposición a materiales en los equipos médicos que contienen DEHP.

c) preocupación por los adultos sometidos a hemodiálisis a largo plazo por los posibles efectos de toxicidad en los testículos, en la fertilidad, toxicidad en los riñones etc. como consecuencia de la exposición a materiales en los equipos médicos que contienen DEHP. ……..

Conclusiones

Para la población general las fuentes principales de exposición son los alimentos, seguidos del ambiente interior. Esto ocurre por la facilidad que tienen de liberarse con el tiempo y el uso de la matriz del plástico, especialmente al ponerse en contacto con sustancias lipofílicas o cuando los productos que contienen ftalatos se exponen a altas temperaturas.

Además de los efectos en el aparato reproductivo, se ha demostrado que la exposición a ftalatos puede desarrollar cáncer hepático y cáncer en otro tipo de células: en células Leydig testiculares y en células del páncreas y también teratogenicidad, pero estos efectos, o bien no han sido demostrados en primates no humanos, o aún no se han estudiado, tal como afirma el CDC (Centre for Disease Control and Prevention) en su cuarto informe: National Report on Human Exposure to Environmental Chemicals.

Estos potenciales efectos son plausibles en el hombre, por lo tanto es necesaria la investigación de otras fuentes y determinar la exposición total a través de biomarcadores. Se necesita avanzar en los conocimientos sobre la base biológica de la variabilidad en la exposición relacionada con edad, sexo, raza y otros factores para entender las diferencias de susceptibilidad a la toxicidad, así como en el efecto acumulativo de diferentes ftalatos y otros compuestos antiandrógenos.

Estudios recientes han demostrado una amplia exposición humana a múltiples ftalatos, incluyendo la exposición en el útero. Sin embargo los efectos de los ftalatos sobre la salud humana en dosis ambientales bajas o a niveles biomonitorizados de exposición ambiental son desconocidos.

La Agencia de Protección Ambiental de EEUU (EPA) debe examinar si la exposición combinada a los ftalatos puede causar efectos adversos en la salud de los seres humanos, según un nuevo informe del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Además, este análisis, llamado evaluación del riesgo acumulativo, debería considerar la posibilidad de otros productos químicos que pueden causar los mismos efectos como los ftalatos, en lugar de centrarse en los productos químicos que son similares en estructura, que es la práctica actual de la EPA.

Las conclusiones de la Comisión recomiendan tomar medidas de seguridad en cuanto a la exposición a ftalatos, sobre todo en los grupos de mayor riesgo: neonatos que necesitan tratamiento en las unidades de cuidado intensivo, trabajadores en fábricas en las que se manipulan este tipo de sustancias, niños y mujeres embarazadas. También se hace hincapié en el efecto combinado que pueden tener junto con otras sustancias químicas.

En conclusión, según la literatura de especialidad, existe un potencial riesgo para el ser humano que debería seguir siendo investigado y evaluado, utilizando y completando las bases de datos científicas ya existentes.

la Comisión propone algunas estrategias para limitar el riesgo para la salud humana y del medio ambiente:

-para los trabajadores se recomiendan establecer valores de exposición ocupacional límite para el DEHP de acuerdo con la Directiva del Consejo 98/24/EC (3).;

-para los consumidores:
a) reducir el uso de DEHP en el embalaje alimentario (material plástico en contacto con tacto con alimentos (Directiva 2002/72/EC).
b) considerar limitar el uso de DEHP en material médico que puede suponer una exposición a neonatos y otros grupos predispuestos a este tipo de exposición según el procedimiento indicado en la Directiva del Consejo 93/42/EEC sobre material medico teniendo en cuenta alternativas más seguras.

La legislación actual, particularmente la Directiva 76/769/EEC sobre publicidad y uso de sustancias CMR y la Directiva 2005/84/EC del Parlamento Europeo y el Consejo sobre ftalatos en juguetes y niños se considera suficiente para proteger a los consumidores del riesgo en la exposición de ftalatos.














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